Castellón celebra la Jornada Mundial del Emigrante

Inmigrantes de distintas nacionalidades celebraron la Jornada Mundial del Emigrante y Refugiado con una fraternal eucaristía en la iglesia de Santa María de Castellón.
Representando la unión de las culturas allí presentes, 30 inmigrantes realizaron lecturas y formularon peticiones en sus propias lenguas: castellano, rumano, inglés y polaco. Un coro nigeriano, además, acompañó la eucaristía.
Alrededor de 400 asistentes se dieron cita en esta iglesia, algunos de ellos ataviados con sus trajes nacionales. El evento también contó con la presencia del representante de la Iglesia Ortodoxa en Castellón, el pope de la Iglesia de San Nicolás, quien ocupó un lugar destacado en el Presbiterio.
La liturgia se inició con un desfile procesional, presidido por la cruz y seguido de las banderas de los distintos países de los fieles asistentes. Posteriormente, fieles de países del Este, África y Latinoamérica ofrendaron las distintas banderas en representación de la unión entre los pueblos.
El obispo Casimiro López Llorente insistió en que “todos, como hijos de Dios, debemos sentirnos acogidos en la iglesia, como en la propia casa, aun siendo de orígenes distintos”. Signo de esa unión fueron las distintas lenguas que se escucharon durante la celebración, y el ofrecimiento de banderas.
Finalizada la misa, oficiada por el obispo y más de 20 sacerdotes de la Diócesis, los fieles emigrantes se reunieron en el claustro de la Concatedral para compartir una merienda, preparada por el grupo Scout Sant Pere del Grau de Castelló.
Dentro de esta celebración, días antes, cerca de un centenar de personas participaron en la mesa redonda en la que la presidenta de la Asociación Latinoamericana, Aura Apraez Dorado, hizo hincapié en la importancia de la reagrupación familiar para una buena integración de los menores, pues hay casos en que se retrasa entre 5 y 10 años, provocando situaciones de desestructuración familiar o problemas de integración.
Por su parte, el fiscal de Menores, José Luis Cuesta, recordó que la ley obliga a regularizar los menores, y que cuando no se hace “se están abocando a la ilegalidad, la delincuencia y la prostitución”.